Soy Maribel Ariza, nací en Barcelona y en agosto habré completado cuarenta y una vueltas alrededor del sol. Actualmente vivo con mi familia en Aberdeen, Escocia. Un regalo que la vida me brinda para construir un nuevo destino.

Siempre he hecho lo que me ha dado la gana.  Tengo claro que vine a este mundo a romper patrones y me he ganado sobradamente ganado el calificativo de rebelde en cada etapa de mi vida. Estudié Turismo porque a esa edad preferí   viajar y conocer mundo en lugar de pasar largas horas estudiando para sacar una carrera “de provecho”.

En Londres conocí a mi compañero de vida y juntos decidimos establecernos en Barcelona. No tuve éxito en mi profesión, me despedian de todos los trabajos por no encajar en el sistema y en un arrebato decidí dejarlo todo para ser madre. Tenemos dos maravillosas hijas de 10 y 12 años que han sido el motor y la inspiración para cambiar por completo mi forma de ver y entender la vida.

Después emprendí  distintos proyectos empresariales. Primero junto a mi marido, lo que casi nos cuesta el divorcio. No supimos ser empresarios, trabajamos como jabatos y ganamos grandes cantidades de dinero, pero tal vez por ser demasiado fieles a nuestra naturaleza generosa y honesta o quizás por no saber lidiar con nuestros egos, lo que habíamos construido con toda la ilusión del mundo se convirtió en una prision para el alma. Ante la adversidad,  decidí gestionar los giros del destino apostándolo todo al corazón y cerramos el negocio. En aquel momento empecé a soltar todo lo que no era mio con el firme propósito de vivir en libertad. No me arrepiento en absoluto. Perdí un socio pero recuperé a mi marido.  

He recorrido un largo camino desde que tome la decisión de cambiar mi destino y ser feliz. No ha sido fácil, pero todos y cada uno de los pasos, caídas y cambios de rumbo han hecho de mi lo que soy ahora. Aprendi que la felicidad no es la meta, si no un modo de caminar, y que la única forma evitar decepciones es no esperar nada.

En el camino estudié Psicologia, me hice profesora de kundalini yoga y otras disciplinas, aprendi técnicas de sanción ancestrales y encontré en la aromaterapia un universo maravilloso donde poder experimentar, aprender y disfrutar mejorando mi vida y la de los demás.

Nada sucede porque si. Ahora tengo una hermosa oportunidad para abrirme al mundo desde la seguridad que me ha dado la experiencia de lo vivido. Por primera vez en mi vida no espero nada, simplemente hago lo que me gusta y disfruto del camino a cada paso. Sin embargo tengo un claro propósito, servir de inspiración a todos aquellos que sientan, vibren o vivan como yo. Si ese es tu caso y sientes que te ayudaría compartir tu historia conmigo, me encantaría escucharte. Escríbeme!

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